Son pequeñas, económicas y casi nunca nos acordamos de ellas, pero las grapas y fijaciones de carrocería son fundamentales para mantener correctamente sujetos numerosos elementos del vehículo.
Las encontramos en paragolpes, pasos de rueda, paneles interiores, molduras, cubrecárteres y revestimientos. Su función es evitar movimientos, vibraciones y molestos ruidos durante la conducción.
¿Por qué se deterioran?
Con los años, el plástico puede perder flexibilidad debido al calor, el frío y la humedad. Además, muchas grapas se dañan al desmontar una pieza durante una reparación y después ya no sujetan con la misma fuerza.
Una grapa incorrecta también puede dar problemas
Aunque muchas parezcan iguales, existen numerosos tamaños, formas y sistemas de fijación. Utilizar una grapa que no corresponde puede provocar holguras, piezas mal ajustadas o incluso que algún elemento termine desprendiéndose.
Pequeñas piezas, grandes diferencias
Un paragolpes que vibra, un paso de rueda que se mueve o ese misterioso “clac-clac” que aparece cada vez que pasamos por un bache pueden tener su origen simplemente en una fijación rota o ausente.
Por eso, después de desmontar cualquier elemento de carrocería, conviene revisar las grapas y sustituir las que estén deterioradas. En Recambios Infra sabemos que una reparación bien hecha también depende de los detalles más pequeños. Porque a veces, la pieza que menos cuesta es la que consigue que todo quede en su sitio.





