El volante de inercia es uno de esos componentes que trabaja constantemente sin que el conductor apenas se acuerde de él. Situado entre el motor y el embrague, su función es fundamental para conseguir un funcionamiento más estable, progresivo y confortable.
¿Qué hace exactamente?
El motor no genera la fuerza de manera completamente uniforme. El volante de inercia aprovecha su propio peso y movimiento para regularizar el giro del motor, reduciendo las variaciones producidas durante la combustión y facilitando una transmisión de potencia más suave.
¿Y el volante bimasa?
Muchos vehículos modernos utilizan un volante bimasa, formado por dos masas conectadas mediante un sistema de muelles y amortiguación. Su objetivo es absorber todavía mejor las vibraciones y evitar que lleguen al embrague, la caja de cambios y al habitáculo.
¿Cómo sabemos que puede estar desgastado?
Cuando empieza a deteriorarse pueden aparecer vibraciones, golpes o traqueteos, especialmente al arrancar o apagar el motor. También podemos notar tirones al iniciar la marcha, ruidos al ralentí o un funcionamiento menos suave del embrague.
No conviene ignorarlo
Un volante de inercia deteriorado no solo afecta al confort. Si el problema avanza, las vibraciones y los golpes pueden repercutir sobre otros componentes de la transmisión y aumentar el coste de la reparación.
Por eso, cuando se sustituye un embrague, es recomendable comprobar también el estado del volante de inercia y del resto de elementos asociados.
En Recambios Infra te ayudamos a encontrar el volante, embrague y componentes de transmisión adecuados para cada vehículo. Porque una conducción suave también depende de piezas que nunca vemos… pero cuyo trabajo notamos en cada cambio de marcha.





