El sector del recambio está viviendo una transformación clara impulsada por la evolución tecnológica, la electrificación y los cambios en la normativa medioambiental. Esto está provocando que algunas piezas tradicionales vayan desapareciendo progresivamente, mientras otras ganan protagonismo y se vuelven imprescindibles en almacenes y talleres.
Entre las piezas que están perdiendo presencia destacan muchas relacionadas con motores térmicos clásicos. Componentes como carburadores, sistemas de encendido antiguos, correas mecánicas simples o determinados elementos de escape están cada vez menos demandados, especialmente en turismos modernos. La llegada de motores más eficientes y sistemas electrónicos ha reducido la necesidad de mantenimiento en estas áreas.
También se observa una bajada progresiva en recambios asociados a embragues y cajas de cambio manuales tradicionales, sobre todo en vehículos electrificados y automáticos. En el caso de los vehículos eléctricos, directamente desaparecen piezas como filtros de aceite, correas de distribución o sistemas de lubricación complejos, lo que cambia por completo el tipo de stock necesario.
Por el contrario, están ganando mucho protagonismo los componentes electrónicos y eléctricos. Sensores, centralitas, módulos de control, sistemas ADAS, baterías auxiliares y cableado específico son cada vez más demandados. La electrónica se ha convertido en una parte clave del funcionamiento y la diagnosis de los vehículos actuales.
Otro grupo de recambios en auge son los relacionados con la eficiencia energética y la sostenibilidad, como sistemas de iluminación LED, baterías de alto rendimiento, componentes para vehículos híbridos y eléctricos, así como aceites y fluidos de baja fricción. Estos productos no solo responden a la normativa, sino también a la búsqueda de ahorro y durabilidad.
Para los almacenes de recambios, adaptarse a esta realidad es fundamental. Mantener un stock actualizado, formarse en nuevas tecnologías y anticiparse a la demanda permite seguir siendo competitivos y ofrecer un asesoramiento de valor. El futuro del recambio ya está aquí, y entender qué piezas desaparecen y cuáles toman el relevo marca la diferencia.





