Un estudio de S&P Global revela que los propietarios de coches eléctricos cambian de vehículo cada 3,6 años, mientras que los de combustión los conservan unos 12,5 años (13,6 en turismos).
¿Por qué tanta diferencia?
- Renting y leasing: Casi el 80% de los eléctricos se adquieren mediante estas fórmulas, que duran unos 4 años.
- Poder adquisitivo: Los eléctricos suelen atraer a usuarios con mayor capacidad económica, dispuestos a renovar más a menudo.
- Miedo a la degradación de la batería y su alto coste de reemplazo.
- Rápida evolución tecnológica: Constantemente aparecen modelos más modernos, como ocurre con los móviles.
Esto genera una alta rotación y un mercado de segunda mano con precios a la baja: en 2024, el valor de los eléctricos usados cayó un 15,1% en EE.UU. y un 8,1% en Europa.
El coche eléctrico se renueva más como un gadget tecnológico que como un vehículo tradicional.
Fuente: autobild.es





