La iluminación LED en automóviles es una de las modificaciones más habituales por sus ventajas estéticas y funcionales. Cada vez más conductores sustituyen bombillas halógenas por LED para mejorar la visibilidad y modernizar el vehículo, pero es importante conocer tanto sus beneficios como la normativa que regula este cambio.
Entre las principales ventajas del LED destacan una mayor intensidad y claridad de luz, un encendido inmediato y un menor consumo eléctrico. Además, las luces LED tienen una vida útil mucho más larga, lo que reduce el mantenimiento. Bien instaladas, mejoran la visibilidad nocturna y aumentan la seguridad al conducir, especialmente en carreteras mal iluminadas.
En cuanto a la normativa, no todos los cambios a LED están permitidos. Las luces deben estar homologadas para su uso en carretera y ser compatibles con el modelo de vehículo. En muchos casos, solo se pueden montar LED en ópticas diseñadas específicamente para ello o si el conjunto bombilla-faro cuenta con homologación. De lo contrario, el vehículo puede no superar la ITV y enfrentarse a sanciones.
Existen varios errores comunes al cambiar a iluminación LED en un automóvil. Uno de los más frecuentes es instalar bombillas LED no homologadas, provocando deslumbramientos a otros conductores. Otro fallo habitual es no regular correctamente la altura de los faros tras el cambio. También es común elegir LEDs de mala calidad que generan errores en el sistema eléctrico o fallos en el cuadro de instrumentos.
El cambio a iluminación LED en un coche debe hacerse con criterio y cumpliendo la normativa. Apostar por productos homologados y una instalación correcta garantiza una mejor iluminación, mayor seguridad y evita problemas legales.





