La ITV (Inspección Técnica de Vehículos) es obligatoria para garantizar tu seguridad y la de todos en la carretera.
A veces, un simple detalle puede hacerte repetir la visita… y perder tiempo y dinero.
Aquí tienes los pasos clave para llegar preparado y sin nervios.
Revisa luces y señalización
Parece básico, pero es el fallo más común.
- Comprueba todas las luces: cortas, largas, freno, intermitentes y matrícula.
- Sustituye bombillas fundidas y limpia los faros: la suciedad también penaliza.
Neumáticos en buen estado
- Verifica la profundidad del dibujo (mínimo 1,6 mm).
- Comprueba que no tengan grietas, deformaciones ni cortes.
- Asegúrate de que las presiones son correctas y los cuatro neumáticos son iguales por eje.
Limpieza y visibilidad
Un coche limpio facilita la inspección y da buena imagen.
- Limpia cristales, espejos y matrícula.
- Asegúrate de que los limpiaparabrisas y el líquido del limpia funcionan correctamente.
Niveles de líquidos
Antes de salir, revisa:
- Aceite del motor
- Refrigerante
- Líquido de frenos
- Líquido de dirección y limpiaparabrisas
Un nivel bajo puede ser motivo de rechazo o aviso.
Cinturones, puertas y ventanillas
- Comprueba que todos los cinturones funcionan y se recogen bien.
- Que puertas y ventanillas abran y cierren sin problema.
Evita fallos tontos
- Quita soportes del móvil del parabrisas.
- Revisa el claxon, espejos, matrícula visible y sin plásticos opacos.
- Lleva triángulos, chaleco reflectante y rueda de repuesto (si aplica).
Documentación
No olvides llevar:
Permiso de circulación
Ficha técnica del vehículo
Seguro vigente (aunque lo suelen verificar digitalmente)
Una revisión de 10 minutos en casa puede ahorrarte una segunda cita en la ITV.
Cuida los detalles, y tu coche pasará sin problemas.





