- Audi: Su logo con cuatro aros representa la unión de cuatro marcas alemanas: Audi, DKW, Horch y Wanderer. ¿Sabías que August Horch fundó Horch, pero al dejarla, fundó Audi, que es «Horch» en latín y significa «escucha»?
- BMW: Su famoso logo azul y blanco no representa una hélice de avión (como se suele decir), sino los colores de Baviera, su región de origen. Originalmente fabricaban motores de avión, pero eso es solo una coincidencia visual.
- Mercedes-Benz: El nombre «Mercedes» viene de la hija de un empresario austríaco que encargó coches a Daimler. La estrella de tres puntas representa la ambición de la marca de dominar la tierra, el mar y el aire.
- Ferrari: El caballo negro rampante fue originalmente el emblema de un piloto de combate italiano, Francesco Baracca. La madre del piloto se lo sugirió a Enzo Ferrari como símbolo de buena suerte.
- Toyota: Su logo son tres óvalos entrelazados, que simbolizan el corazón del cliente, el de la empresa y su relación mutua. Y el nombre “Toyota” se eligió en vez de “Toyoda” (el apellido de los fundadores) porque en japonés tiene un trazo más armonioso.
- Lamborghini: El toro en su escudo no es casualidad. Ferruccio Lamborghini era Tauro, fanático de las corridas de toros y también de coches potentes que “embisten” en la carretera.
- Subaru: En japonés significa «unir» o «agrupar», y también es el nombre de un cúmulo estelar visible en el cielo (las Pléyades). Por eso su logo tiene seis estrellas.
- Volkswagen: Significa «el coche del pueblo». Su logo con la V sobre la W simboliza precisamente eso: un vehículo accesible para todos.
Detrás de cada coche, hay una historia. Algunas nacen de la velocidad, otras del azar… pero todas tienen un símbolo que las representa.





