1. Cuidar la batería: el elemento que más sufre
El frío reduce la capacidad de la batería entre un 20% y un 40%. Si ya está algo desgastada, puede dejarte tirado.
Cómo protegerla:
- Revisa su carga antes del invierno o en cada mantenimiento.
- Comprueba la fecha: si tiene más de 4 años, podría fallar con las heladas.
- Limpia bornes y asegúralos bien para garantizar un buen contacto.
- Evita dejar el coche parado muchos días; si no lo vas a usar, arráncalo al menos una vez a la semana.
- Lleva pinzas o un arrancador portátil para emergencias.
2. Revisar y mantener el anticongelante
El anticongelante protege el motor del hielo y mantiene la temperatura adecuada.
Por qué es importante:
Si la mezcla no es correcta, el líquido puede congelarse, expandirse y dañar conductos, bomba de agua o incluso el bloque del motor.
Qué hacer:
- Asegúrate de que el nivel está dentro del rango.
- Comprueba que protege al menos hasta –25 °C (según la zona).
- Sustituye el anticongelante cada 2–3 años para mantener su eficacia.
3. Cuidar parabrisas, escobillas y sistema limpiaparabrisas
El invierno castiga el cristal y las gomas.
Cómo evitar problemas:
- Usa líquido limpiaparabrisas con anticongelante, nunca agua sola (se congela y rompe conductos).
- Levanta las escobillas si va a helar para evitar que se peguen al cristal.
- Coloca un protector en el parabrisas exterior para evitar tener que rascar hielo cada mañana.
- Nunca eches agua caliente sobre el cristal, puede quebrarse por choque térmico.
- Comprueba el estado de las escobillas: si hacen ruido, dejan marcas o vibran, cámbialas.
4. Neumáticos: el contacto con el frío y el suelo
Las bajas temperaturas bajan la presión de los neumáticos y endurecen la goma.
Qué tener en cuenta:
- Revisa presión al menos una vez al mes; por cada 10 °C menos, la presión baja alrededor de 0,1 bar.
- Considera neumáticos de invierno si vives en zonas frías o montañosas: ofrecen mejor agarre en hielo, nieve y temperaturas bajo +7 °C.
- Comprueba la profundidad del dibujo (mínimo legal 1,6 mm, recomendable 3 mm en invierno).
5. Lubricar cerraduras y gomas
El frío puede congelar cerraduras y endurecer juntas, impidiendo abrir puertas.
Cómo prevenirlo:
- Aplica lubricante específico para cerraduras antes de que llegue el frío.
- Usa silicona en spray en los contornos de las puertas para mantenerlas flexibles y evitar que se adhieran.
- Nunca fuerces una cerradura congelada; usa un spray descongelante o calienta la llave (sin exagerar).
6. Arranque y cuidado del motor en frío
Arrancar un motor frío es cuando más desgaste sufre.
Buenas prácticas:
- Arranca el coche y deja el motor unos 20–30 segundos antes de iniciar la marcha.
- No aceleres fuerte en los primeros kilómetros: la lubricación aún no es óptima.
- Si el destino está cerca, evita trayectos muy cortos: no da tiempo a que el motor alcance temperatura adecuada.
7. Revisión del sistema de calefacción y desempañado
Ver bien en invierno es vital.
Tareas esenciales:
- Asegúrate de que el sistema de calefacción funciona correctamente.
- Cambia el filtro de habitáculo si está sucio; reduce el rendimiento del aire y dificulta desempañar.
- Comprueba que el aire acondicionado activa correctamente el desempañado (sí, el A/C también se usa en invierno).
8. Mantener el depósito medio lleno o más
El frío favorece la condensación dentro del depósito.
Por qué importa:
- La humedad puede entrar en el sistema de combustible y causar fallos.
- En caso de retención, puedes quedarte sin calefacción si tienes poca gasolina o gasoil.
Consejo: Mantén siempre más de medio depósito en invierno.
9. Guardar el vehículo bajo techo
Un garaje, cochera o incluso una lona de calidad reduce el impacto del frío.
Beneficios:
- Menos heladas en parabrisas.
- Mejor conservación de pintura, gomas y batería.
- Evita congelación de cerraduras y condensación.
10. Preparar un “kit de invierno” en el coche
Nunca sabes cuándo lo vas a necesitar.
Incluye:
- Raspador de hielo
- Guantes
- Linterna
- Manta térmica
- Cargador portátil
- Pequeña botella de anticongelante
- Spray descongelante
- Cadenas o fundas textiles en zonas de nieve
Un kit puede ser la diferencia entre un susto y una simple molestia.
El frío afecta a batería, fluidos, neumáticos, motor y visibilidad.
Con un mantenimiento preventivo y medidas sencillas, puedes evitar averías, mejorar la seguridad y prolongar la vida del vehículo.





