Con la llegada de la primavera, los días son más largos, el clima mejora… ¡y el sol empieza a brillar con más fuerza! Pero ojo, porque este sol tan agradable puede jugarte una mala pasada al volante.
¿Cómo afecta?
- El sol primaveral suele estar más bajo en el cielo durante las primeras y últimas horas del día, lo que provoca deslumbramientos inesperados.
- Reflejos en el parabrisas, espejos o incluso el asfalto pueden reducir tu visibilidad de forma drástica.
- A veces, el contraste entre zonas soleadas y sombras también dificulta ver peatones, ciclistas o señales.
Consejos para una conducción segura:
- Lleva siempre gafas de sol polarizadas.
- Mantén el parabrisas limpio por dentro y por fuera.
- Usa el parasol y reduce la velocidad si la visibilidad disminuye.
- Aumenta la distancia de seguridad. Más vale prevenir.
Disfruta del buen tiempo, pero con precaución. El sol no avisa, ¡pero tus reflejos sí pueden marcar la diferencia!





